La mirada Galiani
¿Por qué siempre volvemos a ser los mismos?
La motivación inicia los cambios. Los patrones deciden si permanecen.

Septiembre tiene algo casi ritual. Cada año millones de personas vuelven de vacaciones convencidas de que esta vez será diferente. Este año sí voy a cuidarme. Este año sí voy a poner límites. Este año sí voy a hacer ejercicio. Este año sí voy a dedicarme tiempo. Este año sí voy a dejar de preocuparme tanto.
Y, sin embargo, unas semanas después muchas personas vuelven exactamente al mismo lugar del que intentaban salir. No porque les falte voluntad. No porque sean débiles. No porque no quieran cambiar. Sino porque han intentado modificar conductas sin comprender los mecanismos que las mantienen.
La mayoría de las personas creen que el cambio depende de la motivación. Sin embargo, la experiencia clínica nos enseña algo distinto. La motivación dura días. Los patrones llevan años. Y cuando ambas fuerzas entran en conflicto, casi siempre ganan los patrones.
Por eso alguien puede querer dejar de preocuparse y seguir preocupándose. Puede querer descansar y seguir sintiéndose culpable cuando para. Puede querer poner límites y seguir diciendo que sí. Puede querer cuidarse y seguir abandonándose.
Porque los cambios reales no ocurren cuando decidimos actuar de forma diferente. Ocurren cuando entendemos por qué llevamos tanto tiempo actuando igual.
Conclusión
«Las personas no cambian cuando encuentran más motivación. Cambian cuando entienden qué mantiene aquello que quieren cambiar.»

