La mirada Galiani
La ola de calor también afecta a tu salud mental. Y probablemente nadie te lo había contado.
Durante los próximos días, Sevilla vivirá una de las olas de calor más intensas del verano

Cuando pensamos en el calor solemos hablar de deshidratación, golpes de calor o protección solar. Sin embargo, existe otro efecto del que apenas se habla: las altas temperaturas también afectan al funcionamiento del cerebro, al equilibrio emocional y a nuestra forma de comportarnos.
«No es una sensación. Nuestro cerebro también tiene que adaptarse al calor.»
Dormimos peor. Nos cuesta concentrarnos. Tenemos menos paciencia. Nos sentimos más cansados. Discutimos con mayor facilidad. Disminuye nuestra capacidad para gestionar el estrés y las emociones.
Idea clave
No todas las personas viven el calor de la misma manera. Hay etapas de la vida y circunstancias personales que aumentan la vulnerabilidad emocional frente a las altas temperaturas.
Cinco recomendaciones para cuidar también tu salud mental
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1
Hidrátate antes de tener sed. -
2
Protege tu descanso. Dormir bien es una de las mejores formas de cuidar el cerebro. -
3
Reduce el nivel de exigencia. No pretendas rendir igual que en un día de temperatura normal. -
4
Ten más paciencia contigo y con los demás. El calor también influye en nuestra capacidad para gestionar las emociones. -
5
Si notas que tu estado emocional empeora o aparecen síntomas que interfieren en tu vida diaria, pide ayuda.
Idea clave
Cuidar tu salud mental también es proteger tu cerebro del calor.
Porque cuando sube la temperatura, no solo se resiente el cuerpo. También pueden verse afectadas nuestras emociones, nuestra forma de pensar y la manera en la que nos relacionamos con los demás. Este verano, cuida de tu bienestar físico… y también de tu bienestar emocional.







