Lo que estamos construyendo
El abordaje del agotamiento emocional

Cuando el problema no es la falta de vacaciones, sino la dificultad para salir del estado de alerta.
Cada vez es más frecuente que lleguen a consulta personas que utilizan una misma frase para describir cómo se sienten: «Estoy agotado.» Y, sin embargo, cuando profundizamos un poco más, descubrimos que muchas veces no estamos hablando únicamente de cansancio. Porque el cansancio suele mejorar con descanso. El agotamiento emocional no siempre.
Hay personas que duermen. Que se van de vacaciones. Que reducen temporalmente sus obligaciones. Y aun así continúan sintiéndose tensas, preocupadas, irritables o incapaces de desconectar. Y esto ocurre porque, en muchos casos, el problema no es únicamente la cantidad de esfuerzo realizado. El problema es el tiempo que la persona lleva viviendo en estado de alerta.
Durante años. A veces durante décadas. Personas acostumbradas a sostener responsabilidades constantemente. A cuidar de otros. A resolver problemas. A responder a las necesidades de todo el mundo. A exigirse más de lo que exigirían a cualquier otra persona. Y poco a poco, ese funcionamiento termina convirtiéndose en una forma de vida. La activación deja de ser algo puntual. Se convierte en el estado habitual.
Por eso, una de las líneas de trabajo que seguimos desarrollando en Galiani salud mental consiste precisamente en comprender e intervenir sobre los procesos de agotamiento emocional, estrés crónico, ansiedad sostenida y desgaste psicológico que muchas veces permanecen ocultos detrás de personas aparentemente funcionales.
Porque no siempre vemos personas incapaces de seguir adelante. Muchas veces vemos justo lo contrario. Personas que continúan funcionando. Que siguen trabajando. Que siguen cuidando. Que siguen respondiendo. Pero que llevan demasiado tiempo haciéndolo a costa de sí mismas.
Nuestro abordaje integra distintas áreas de intervención
- •Evaluación clínica del estado emocional y del nivel de desgaste acumulado.
- •Intervención sobre ansiedad, estrés crónico y activación sostenida.
- •Regulación emocional.
- •Trabajo sobre autoexigencia, perfeccionismo y necesidad de control.
- •Recuperación de hábitos de descanso y autocuidado.
- •Intervención en dificultades relacionales y sobrecarga familiar.
- •Reconstrucción del equilibrio entre responsabilidad y bienestar personal.
Porque muchas veces el objetivo no es únicamente reducir síntomas. Es ayudar a la persona a recuperar una forma más saludable de relacionarse consigo misma. A entender que descansar no es abandonar responsabilidades. Que parar no significa fracasar. Y que cuidarse no debería ser algo que ocurre únicamente cuando ya no queda energía para seguir.
A menudo encontramos personas que llevan años intentando resolver su agotamiento haciendo lo mismo que las agotó
- •Esforzándose más.
- •Organizándose más.
- •Exigiéndose más.
- •Controlando más.
Y precisamente por eso el cambio suele comenzar cuando aparece una pregunta diferente: ¿Qué pasaría si el problema no fuera la falta de capacidad para seguir? ¿Qué pasaría si el problema fuera que llevas demasiado tiempo sin darte permiso para parar?
Porque, en muchas ocasiones, la recuperación no empieza cuando aprendemos a rendir mejor. Empieza cuando dejamos de vivir permanentemente en modo supervivencia.
Idea final
No tratamos únicamente el cansancio. Tratamos aquello que impide descansar.

